La tarjeta de lealtad que vive en el celular de tus clientes. Apple y Google Wallet, sin apps que descargar. La creas en minutos, ves quién vuelve y les mandas una notificación para traerlos de nuevo.
Un toque y se guarda en Apple o Google Wallet. Sin instalar nada, sin registros largos. Y cuando le mandas un aviso, le llega al teléfono como cualquier otra notificación — no a un correo que nunca abre.
Te falta 1 sello para tu café gratis. Te esperamos hoy.
Lo que ves es lo que hay: la dibuja el mismo módulo que el panel.
1920 × 823 px · MP4 o WebM
Las tarjetas de papel se pierden y no dejan ningún dato; una app propia, nadie la descarga. Woyal usa la wallet que tus clientes ya tienen.
Pones el nombre, eliges la recompensa y subes tu logo. Sin diseñador, sin ayuda técnica, sin reuniones.
Lo pegas en la caja o lo mandas por redes. Tus clientes se unen escaneándolo, desde donde estén.
Un toque y aparece en Apple o Google Wallet. Sin descargas, sin registros largos, sin fricción.
Notificaciones a su teléfono y métricas en tu panel: quién vuelve, cuándo y cada cuánto.
La creas en un minuto, tu cliente la guarda junto a sus tarjetas, y se canjea una sola vez en el mostrador — al usarse, se retira sola de su teléfono. Tú decides qué regalas y hasta cuándo.
Gratis en la primera visita. La excusa perfecta para que te conozcan.
Para el carro que llega del anuncio. El cupón trae al cliente; la tarjeta lo hace volver.
Un descuento con fecha corta mueve el día flojo sin regalar el mes entero.
La mesa vacía de los martes se llena con la oferta que solo vale ese día.
Un postre, una muestra, un extra: el detalle pequeño que la gente cuenta.
Los dos se llevan algo — y tú te llevas un cliente nuevo con nombre y apellido.
Cada cupón nace con su fecha (30 días si no eliges otra) y se canjea una vez por cliente. Según tu plan mantienes 2 o 4 vivos a la vez.
Tu cliente paga una cuota fija y recibe sus servicios ya contados: cada visita se descuenta en el mostrador con el mismo escáner, y su tarjeta le dice cuántos le quedan este mes.
Un café al día por una cuota al mes. El cliente fijo deja de hacer cuentas — y no cambia de esquina.
4 blowers al mes, ya pagados. Ella agenda sin pensar en el precio; tú cobras el mes completo por adelantado.
Sus lavadas del mes en una cuota. La tarjeta descuenta una por visita y avisa cuando quedan pocas.
Cada membresía se arma a la medida del negocio — el cupo, el precio y el ritmo los defines tú. La estamos estrenando con los primeros locales: escríbenos y la montamos contigo.
Creas tu cuenta gratis y eliges tu plan. Lo activamos contigo, en persona — normalmente el mismo día.
Sin contratos largos y sin letras chicas. ¿Dudas antes de elegir? Escríbenos.
Respuestas directas, sin marketing.
Solo falta que tengan tu tarjeta dentro. Créala gratis y compártela hoy mismo.
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